Nuremberg: El juicio del siglo | ¿Qué pasa con Howard Triest?
El personaje es interpretado por Leo Woodall
En la película Nuremberg (2025), el personaje del sargento Howard "Howie" Triest, interpretado por Leo Woodall, representa uno de los testimonios más personales y complejos de los juicios de 1945. A diferencia de otros miembros del tribunal, Triest tenía una conexión directa y dolorosa con las víctimas del régimen nazi.
Origen y rol en el tribunal
Howard "Howie" Triest fue un joven judío nacido en Múnich en 1923. Tras el ascenso del nazismo, logró huir a Estados Unidos, pero sus padres no corrieron con la misma suerte y fallecieron en los campos de concentración durante el Holocausto.
Años después, Triest regresó a Alemania como soldado estadounidense y, debido a su dominio del idioma, fue asignado como traductor oficial en los juicios de Nuremberg. Su labor principal consistió en acompañar al psiquiatra Douglas El-Kelley (Rami Malek) a las celdas, sirviendo de puente lingüístico durante las extensas evaluaciones psicológicas a los líderes nazis capturados. Esto lo llevó a pasar horas frente a los responsables indirectos de la muerte de su propia familia, como Rudolf Höss, comandante de Auschwitz.
El paso por las celdas de Nuremberg dejó una marca profunda en la visión de Triest sobre la naturaleza humana. Sus registros históricos y declaraciones posteriores reflejan el impacto de convivir con los prisioneros:
Triest coincidió con el Dr. Kelley en que las pruebas psiquiátricas no mostraron ninguna anomalía mental o locura en los acusados. Aseguró que ninguno de los oficiales nazi mostró arrepentimiento real; la mayoría argumentaba que conocían la existencia de los campos, pero que ignoraban el exterminio sistemático.
¿Qué pasó con él después de los juicios?
A diferencia del Dr. Douglas Kelley, quien cayó en una profunda depresión que lo llevó al suicidio, Howie Triest logró procesar la experiencia del tribunal y continuar con su vida tras el cierre del caso en octubre de 1946.
Triest se estableció definitivamente en los Estados Unidos, donde formó una vida alejado de los círculos militares y judiciales de la posguerra. Se mantuvo como un testigo clave para documentales e investigaciones históricas sobre los juicios hasta sus últimos años. De acuerdo con los registros oficiales de la producción, Howard Triest falleció en el año 2016 a los 93 años de edad.