Proyecto Fin del Mundo | Ryan Gosling a salvar el mundo con una roca
La película es la adaptación de la novela de Andy Weir, Project Hail Mary
El término Hail Mary se popularizó en la NFL, donde significa un pase largo hacia el jugador más alejado, con pocas probabilidades de éxito, pero que, de lograrse, es casi un milagro. Project Hail Mary es el título en inglés de la segunda novela de Andy Weir, autor de The Martian, y también el de la más reciente película protagonizada por Ryan Gosling, quien además participa como productor.
Proyecto Fin del Mundo (Project Hail Mary) no solo es la película de ciencia ficción más reciente ambientada en el espacio, en la que un astronauta debe salvar al mundo, sino que estamos ante un auténtico Hail Mary, no solo para Gosling o para Amazon MGM Studios, sino para Hollywood en general.
En 2020, Gosling recibió el manuscrito de lo que sería la siguiente novela de Andy Weir y, al leer la historia de un astronauta con amnesia que despierta a años luz de la Tierra y descubre a un alienígena que también es el único sobreviviente de su tripulación, donde ambos deberán salvar a sus respectivos planetas, decidió asumir este proyecto como su propio Hail Mary: algo que parecía imposible de llevar a la pantalla.
Phil Lord y Chris Miller regresan a dirigir una película de acción tras más de diez años desde 22 Jump Street, después de un proyecto fallido en Lucasfilm con la película en solitario de Han Solo, donde Kathleen Kennedy consideró que los directores de Lluvia de hamburguesas querían darle al personaje un enfoque distinto al que buscaba el estudio.
Es aquí donde la combinación de Gosling con Lord y Miller, sumada al humor de Andy Weir, convierte a Proyecto Fin del Mundo en una de las mejores adaptaciones de una obra cuya base de fans no deja de crecer conforme más lectores terminan la novela. Y es que Gosling es el casting perfecto para un personaje como el doctor Ryland Grace, un científico experto que dedica su vida a la docencia y que termina en una nave espacial sin recordar la razón de su presencia allí.
Ryland Grace es una persona que disfruta resolver problemas; le encanta enseñar las maravillas de la ciencia, pero también carga con un pasado que no lo deja en paz, especialmente al no poder recordar con claridad qué ocurrió para terminar en el Hail Mary, la nave construida en la Tierra cuya única misión es encontrar la forma de reactivar el Sol, afectado por lo que parece ser un virus que ha impactado a todas las estrellas a su alrededor, excepto una… y hacia allá se dirige Grace.
Pero lo que distingue a Proyecto Fin del Mundo de otras obras de ciencia ficción como Interestelar o Gravedad es el acompañante de Gosling: un alienígena formado por lo que parecen rocas, al que terminan bautizando como Rocky. La relación que entablan ambos astronautas solitarios, en una misión que es un auténtico Hail Mary, no hace sino demostrar el rango actoral del dos veces nominado al Óscar Ryan Gosling, quien puede ir desde este doctor en biología molecular, inteligente pero torpe en el espacio —que recuerda al humor de personajes como Ken en Barbie o Holland March en Dos tipos peligrosos—, hasta un astronauta que debe aceptar su triste destino y que alcanza registros dramáticos como en Drive o El primer hombre en la Luna.
La película representa la mayor apuesta —un verdadero Hail Mary— de Amazon MGM Studios, con más de 200 millones de dólares de presupuesto, sin incluir marketing. Por ello, deberá ser capaz de recuperar su inversión y posicionarse como la primera gran producción del estudio, así como su principal contendiente rumbo al Óscar de 2027, de forma similar a lo que logró Interestelar hace algunos años. Para Gosling, en cambio, significa completar un pase largo que comenzó hace seis años, cuando se sentó por primera vez a leer la historia de Andy Weir, en la que un astronauta debía salvar el mundo, pero antes que nada debía recordar por qué estaba ahí.