Santita | ¿Está basada en hechos reales la serie de Gael García?
La serie está disponible en Netflix
Santita, llegó al catálogo de Netflix con Paulina Dávila, Gael García Bernal, Ilse Salas y Erik Hayser. Ante el realismo de sus personajes y la historia, ¿está basada la serie de Rodrigo García en algún caso o hechos reales?
La respuesta corta es no. No existe una doctora llamada María José Cano (apodada "Santita") cuyas vivencias hayan sido trasladadas literalmente a la pantalla. Sin embargo, la serie tiene un trasfondo real.
Aunque la trama es ficticia, Santita está inspirada en las experiencias colectivas de miles de mujeres que viven con discapacidad en México. Para lograr este nivel de veracidad, la producción tomó dos caminos fundamentales:
La serie contó con Maryangel García-Ramos, una reconocida activista y usuaria de silla de ruedas. Su papel fue vital para construir una narrativa que evitara los estereotipos de "víctima" o "ejemplo de superación", aportando la realidad cruda sobre la inclusión, los retos diarios y la violencia que enfrentan las personas con discapacidad.
El reto de Paulina Dávila: Habitar un cuerpo distinto
Para que la serie se sintiera real, la preparación de su protagonista fue exhaustiva. Paulina Dávila no solo aprendió a manejar la silla de ruedas (fabricada a su medida) sino que vivió con ella meses antes del rodaje.
La actriz describe a Santita como una "antiheroína". Es una mujer que bebe demasiado, apuesta, huye del compromiso y dejó a su novio en el altar. Esta complejidad es lo que aleja al personaje de la ficción acartonada y lo acerca a una mujer de carne y hueso, llena de contradicciones y con un humor negro punzante como mecanismo de defensa ante un mundo que no está diseñado para ella.
Uno de los puntos más realistas es la búsqueda del placer. Santita está en la misión de encontrar el "orgasmo perfecto", una subtrama que abre una conversación necesaria sobre la sexualidad en personas con discapacidad. Gracias a la asesoría de García-Ramos, la serie explora la intimidad sin censura, rompiendo la idea de que los cuerpos con discapacidad son asexuados.
Santita está disponible en Netflix