Reality Check | ¿Por qué están criticando la actitud de Tyra Banks en la serie?
Los tres episodios del documental están disponible en Netflix
La figura de Tyra Banks ha pasado de ser un ícono de empoderamiento a convertirse en el blanco principal de las críticas tras el estreno de Reality Check Inside America's Next Top Model. El documental de Netflix disecciona su rol no solo como conductora, sino como la arquitecta de un sistema que, bajo la promesa de diversidad, terminó reforzando los estándares más tóxicos de la industria.
Tyra Banks utilizó el sufrimiento de las participantes como motor de entretenimiento. El documental revela que situaciones de agotamiento extremo, aislamiento y llanto no eran daños colaterales, sino herramientas diseñadas por Tyra y su equipo para generar "buena televisión". Lo que antes se vendía como "preparación para el mundo real", hoy es visto como una manipulación psicológica cruel hacia jóvenes vulnerables que buscaban una oportunidad.
Deslindar responsabilidad: "La audiencia lo pedía"
La postura defensiva de Banks durante sus entrevistas para la serie documental han llamado por demás la atención. En lugar de asumir una responsabilidad plena por la seguridad de las modelos, Tyra sugiere que el tono agresivo y los desafíos extremos fueron una respuesta a la demanda del público. Al afirmar que "los espectadores querían más", la supermodelo ha sido acusada de revictimizar a las concursantes y lavarse las manos sobre las decisiones éticas que ella, como productora ejecutiva, tenía el poder de vetar.
El documental pone bajo la lupa la inacción de Tyra frente a situaciones de peligro real. Especialmente polémico es el manejo del caso de Shandi Sullivan, cuya vulnerabilidad fue explotada para una narrativa de "infidelidad" en lugar de recibir protección. Asimismo, el relato de concursantes que fueron tocadas sin consentimiento en sesiones de fotos, solo para recibir de Banks el consejo de "aprender a defenderse", ha consolidado la imagen de una mentora que priorizaba el rating sobre la integridad de sus pupilas.
Estándares de belleza contradictorios y Body Shaming
Aunque Banks siempre se jactó de incluir modelos de tallas grandes y diversas etnias, el documental expone que ella misma mantenía la "gordofobia" en el panel de jueces. Las críticas feroces sobre el peso y la presión para someter a las chicas a cambios físicos permanentes —como obligar a Dani Evans a cerrar su diastema, la separación entre dientes— demuestran que Tyra operaba bajo los mismos estándares excluyentes que decía combatir, premiando a quienes ponían su salud en riesgo para encajar en el programa.
Reality Check Inside America's Next Top Model revela una frialdad absoluta fuera de cámaras; testimonios como el de Miss J, quien asegura que Banks nunca lo visitó tras sufrir un derrame cerebral, o de ganadoras que se sintieron abandonadas tras el show, han destruido la mística de sororidad del programa.
Banks es presentada ahora como una empresaria implacable que construyó un imperio "a costa de los sueños de las chicas", dejándolas desprotegidas ante una industria que acabó estigmatizándolas por haber participado en su programa.