Así aprenderás | Esto opinan los maestros en Corea sobre el abuso
La serie está disponible en Netflix
La Federación Coreana de Asociaciones de Profesores (KFTA), la organización de educadores más grande de Corea del Sur, ha fijado una postura oficial muy clara frente al arrollador éxito de la serie de Netflix Así aprenderás.
A través de un comunicado emitido el pasado 8 de junio, el sindicato reconoció que el K-drama expone de manera cruda los problemas reales del aula, pero lanzó una severa advertencia sobre las alarmantes "soluciones" físicas que retrata la ficción.
En su pronunciamiento oficial, la organización declaró:
“La serie aborda las duras realidades de las aulas de hoy, incluyendo la pérdida del orden escolar, las graves violaciones de los derechos de los maestros por parte de algunos estudiantes incontrolables y la sensación de desesperación que sienten los educadores, quienes quedan indefensos tras ser inundados con quejas maliciosas” (vía).
A pesar de empatizar con el trasfondo de la historia, el sindicato fue tajante al rechazar el uso de la violencia o el regreso del castigo físico como respuesta al problema. La institución remarcó el verdadero núcleo de las necesidades del sector:
“Lo que esta serie pasa por alto en su esencia es que lo que los profesores necesitan no es un puño, sino protecciones legales”.
Cifras alarmantes y la urgencia de reformas
Para dimensionar la gravedad de la situación en la vida real, el presidente de la KFTA, Kang Ju-ho, reveló que solo durante el año 2025 se registraron 438 casos de violaciones a los derechos de los profesores. Asimismo, expuso ejemplos reales de cómo el sistema actual castiga injustamente la labor docente:
Maestros que fueron acusados formalmente de "abuso infantil" simplemente por abrir las ventanas para ventilar el aula, por intentar corregir a un alumno que abofeteó a otro, o por intervenir cuando un estudiante se puso a bailar e interrumpir la dinámica de la clase.
Ante este panorama, la KFTA cerró su postura con un llamado urgente al gobierno para realizar revisiones inmediatas a la Ley de Bienestar Infantil y a la Ley de Castigo por Abuso Infantil, insistiendo en que la verdadera solución debe ser institucional y jurídica, lejos de las soluciones de vigilantes que promueve la televisión.