El conflicto central de Arco, ópera prima de Ugo Bienvenu, pareciera complejo, pero la destreza del director francés radica en la sencillez con la que nos es presentada. Estamos en el año 2932 y Arco es un niño que todavía no cumple 12 años, por lo cual le está prohibido viajar en el tiempo; esto lo deja fuera de las experiencias que sí viven sus papás y su hermana adolescente.
Sin embargo, un día decide tomar el diamante que hace posible el viaje en el tiempo y termina aterrizando —porque vuela gracias a una capa con todos los colores del arcoíris— en el año 2075, donde conoce a Iris, una niña de su misma edad que debe hacerse cargo de su hermanito bebé con la ayuda de un androide. Es entonces cuando ambos niños deben encontrar la forma de regresar a Arco a su tiempo presente.
Gracias a la dirección de Bienvenu, es posible que seamos transportados a dos épocas futuristas, pero naturalmente distintas entre sí. Así, Arco funciona como un personaje fascinante porque tiene la misma curiosidad que nosotros al descubrir cómo es el año 2075, cuando en realidad para él sería el equivalente a que nosotros visitáramos el año 1075. Ya dentro del conflicto de la trama, la verdadera tragedia para el protagonista sería quedarse atrapado y no volver a ver a su familia.
A partir de ahí, la película nos muestra la dinámica de Iris en su entorno, uno marcado por la tecnología y la distancia. Todos los días habla con sus papás, quienes por razones de trabajo están fuera, lo que la convierte en una niña que debe asumir responsabilidades desde muy pequeña, aunque cuenta con la ayuda de Mikki, un androide que funciona como niñera las 24/7.
Arco debe hacerse responsable de sus actos y madurar, mientras que Iris, una niña obligada a ser responsable por las circunstancias, debe tomar el control de la situación cuando su mundo da un giro de 180 grados. No sólo debe ayudar a Arco, sino también deshacerse de quienes parecen saber más de lo que aparentan: tres hombres con puntiagudos lentes en todos los tonos del arcoíris.
La película está nominada al Óscar en la categoría de Mejor película animada, y su estilo de animación la diferencia de las producciones que optan por el render por computadora, apostando por una estética que remite al cine de Miyazaki a mediados de los años 80. Si a eso se le suma la experiencia de verla en pantalla grande, el relato de Arco cobra aún más fuerza, recordándonos que, muchas veces, hay que aceptar aquello que debemos sacrificar para seguir adelante.
Año: 2025
País / Nación: França
Duración: 82 min
Dirección: Ugo Bienvenu
Argumento: Ugo Bienvenu