Lo que comenzó como un estreno tibio terminó convirtiéndose en un hito negativo para la industria. Christy, el drama protagonizado por Sydney Sweeney, sufrió un desplome del 92% en su segundo fin de semana, quedándose apenas con 108 mil dólares. Este número no solo es alarmante: es oficialmente la peor caída jamás registrada para un estreno nacional en Estados Unidos en la historia de la taquilla. Tras un debut ya frágil de $1.2 millones, el filme no logró generar boca-en-boca y prácticamente desapareció del mapa en cuestión de días, dejando a analistas y fans preguntándose qué salió tan mal.
Una estrategia de distribución cuestionada
Uno de los grandes focos de crítica apunta directamente a Black Bear, la distribuidora que —en un giro poco común— optó por no reportar los números del fin de semana. Esta maniobra fue interpretada en Hollywood como un intento de controlar la narrativa del fracaso, evitando que Christy apareciera en los reportes de taquilla dominicales, que suelen encabezar titulares. Sin embargo, cuando periodistas contactaron directamente a exhibidores, las cifras salieron a la luz… y el daño reputacional se triplicó.
Expertos señalan que Christy no estaba diseñada para un estreno amplio, sino para un rollout paulatino que permitiera construir interés. Convertirla en un lanzamiento masivo la dejó expuesta a un público que no mostró suficiente curiosidad desde el inicio.
El desplome también trajo consecuencias inmediatas: Christy perdió casi 1,200 salas en su segundo fin de semana, quedándose con apenas 817 pantallas. Esto significa que para muchos cines, mantener la película activa dejó de ser rentable en cuestión de horas. La retirada acelerada consolidó su caída como un caso de estudio para distribuidores: una combinación de mala estrategia, baja demanda y gestión comunicativa fallida.
Impacto en la carrera de Sydney Sweeney
El resultado intensificó el escrutinio sobre la actriz, quien ha estado bajo la lupa tras el irregular desempeño de algunos proyectos recientes. Christy era vista como una oportunidad para diversificar su repertorio, pero el fracaso comercial podría modificar las expectativas sobre sus próximos lanzamientos.
Sweeney tiene dos importantes compromisos en puerta: el thriller The Housemaid y la muy anticipada temporada 3 de Euphoria en 2026. La industria observa con atención para ver si estos proyectos equilibrarán la percepción pública y crítica después del tropiezo de Christy.