Avengers: Endgame Encore | ¿Qué tanto conecta con Doomsday? La vimos y te contamos
La película regresa a las salas de cine
Cuando Avengers: Endgame estrenó en 2019, quienes vivieron ese momento fueron testigos de la culminación de un proyecto que Marvel Studios había ideado seguramente muchos años atrás, desde aquel 2008 en que estrenó Iron Man, a través de una distribución con Paramount Pictures.
Hoy, el panorama es muy distinto, no solo en el mundo en general, sino dentro de la propia industria. Paramount Pictures tiene luz verde para adquirir un estudio del tamaño y legado de Warner Bros., lo cual lo convertiría en uno de los estudios más grandes, a la par de... Disney. Mientras tanto, la casa del ratón se encuentra con dos de sus más importantes IPs (Propiedades Intelectuales, en español) en una posición muy diferente a la de hace 7 años.
Avengers: Endgame Encore llega para rescatar un Marvel Cinematic Universe desgastado por el plan de llenar de contenido la plataforma Disney+. Gracias a ello, la plataforma se llenó de series que, si bien tuvo algunas que destacaron, como Loki o WandaVision —casualmente, de las primeras en producirse—, en su mayoría no aportaron más que dolores de cabeza al momento de hilar todo el universo.
¿La trama cambia? No. Especialmente en una película de tres horas de duración, con tres actos perfectamente marcados, era complicado agregar algo que funcionara como un nuevo episodio dentro del mundo de los Vengadores. Es entonces que todos los extras de esta versión ocurren al final de la película.
Habrá otro espacio para desarrollar el significado y futuro de esas escenas de cara a lo que será Avengers: Doomsday; aquí, en cambio, es para señalar que dichos ajustes en esta versión de Avengers: Endgame no hacen sino dejar una ligera mancha en lo que era el gran cierre para una saga que llevaba 10 años perfectos.
La historia, o al menos su último minuto, conecta de forma orgánica con lo que será Avengers: Doomsday, pero bajo una forma mucho más episódica. Es decir, le resta lo que era un final perfecto para la Saga del Infinito y lo convierte ahora en un mero trampolín hacia el siguiente vagón de este tren llamado Marvel. Y tal vez siempre fue así.